
Simba fue durante doce años el alma curiosa de nuestra casa, ese pez que se acercaba al vidrio cada vez que nos veía y parecía reconocer nuestras caras como si fuera parte de la familia. Te acordás de cómo nadaba en círculos cuando le dábamos de comer, como si celebrara cada día, y de esas tardes que nos quedábamos mirándote sin hacer nada más que estar juntos en silencio. Dejaste un hueco raro en la rutina diaria, en esos momentos pequeños que hacían grande nuestra convivencia, y seguimos extrañando tu presencia tranquila en ese lugar que fue tuyo.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →