
Sultan sos el conejo que nos enseñó que la felicidad estaba en las cosas simples, como saltar en círculos cuando nos veía llegar a casa o acurrucarse en nuestro regazo mientras veíamos televisión los domingos. Te acordábamos cada vez que pasábamos por la cocina porque tenías ese ritual de pedir zanahoria con los ojitos, y aunque a veces eras terco y te negabas a volver a la jaula, esa testarudez era parte de tu encanto que nos hacía reír. En 2022 te fuiste dejando un silencio en la casa que ningún otro animalito podría llenar, pero tu forma de amarnos sin exigir nada a cambio se quedó en cada uno de nosotros como la mejor herencia que podías dejar.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →