
Tango fue esa presencia constante que vos sabías que estaría esperándote en la puerta cada vez que llegabas, con su forma particular de exigir atención frotándose contra tus piernas hasta que no te quedaba más remedio que rendirte a sus caprichos felinos. Durante catorce años compartió con nosotros esas tardes de siesta donde se acurrucaba en el rincón más cálido de la casa, ronroneando como si guardara todos los secretos de la familia en ese ronroneo que nos tranquilizaba el alma. Se fue dejando un silencio peculiar en los rincones de la casa, ese vacío que solo se entiende cuando falta alguien que fue parte de los ritmos cotidianos, de las rutinas y de los momentos simples que terminan siendo los más importantes.
Julieta Ibáñez
6 de abril de 2026
Un abrazo. No hay palabras para este dolor.
Carlos Suárez
18 de noviembre de 2025
Siempre vive en quienes lo amaron.
Carlos Suárez
25 de septiembre de 2025
Un fuerte abrazo. El amor que le dieron fue enorme.
Patricio Carrizo
17 de septiembre de 2025
Acompañamos en el dolor. Un abrazo.
Florencia Morales
23 de junio de 2025
Esos ojos que te miraban con todo el amor del mundo. Eterno.
Martín Zamora
3 de mayo de 2025
Siempre lo voy a recordar. Un beso grande.
Agustina Ortiz
24 de abril de 2025
Te mando fuerza. Sé lo que es.
Fernanda Vega
27 de marzo de 2025
No sé qué decir, solo que estoy acá y los abrazo.
Ignacio Miranda
14 de marzo de 2025
Estos peluditos se llevan un pedazo del corazón.
Claudia Pérez
26 de febrero de 2025
Un abrazo. No hay palabras para este dolor.
Susana López
19 de enero de 2025
Gracias por compartirlo con nosotros aunque sea un poco.
Claudia Pérez
14 de enero de 2025
Siempre vive en quienes lo amaron.