
Tango llegó a nuestra casa en 2015 con esa curiosidad de gatito que no descansaba hasta investigar cada rincón, cada sombra, cada sonido, y nos enseñó que la vida se vive explorando sin miedo. Durante cinco años nos despertó con sus ronroneos matutinos, se acurrucaba en nuestro regazo cuando más lo necesitábamos, y tenía ese don particular de saber exactamente cuándo alguien estaba triste para venir a consolarnos sin que nadie le pidiera nada. Cuando nos dejaste en 2020 se llevaste esos rituales diarios que armaban nuestras mañanas, esa forma tuya de saltar a la ventana para saludarnos cuando llegábamos a casa, y dejaste un silencio en los lugares que antes ocupabas que todavía duele.
Lucía Delgado
24 de abril de 2026
Qué difícil. Solo sé que lo amaron mucho y eso es todo.
María González
18 de marzo de 2026
Estos peluditos se llevan un pedazo del corazón.
Martín Zamora
8 de diciembre de 2025
Un abrazo. No hay palabras para este dolor.
Carolina Aguilar
14 de noviembre de 2025
Fue muy afortunado de tenerlos. Y ustedes de tenerlo.
Laura Martínez
20 de octubre de 2025
Que descanse en paz. Fue muy querido.
Mónica Torres
4 de octubre de 2025
Siempre lo voy a recordar. Un beso grande.
Damián Ponce
6 de septiembre de 2025
Un abrazo fuerte. El dolor de perder a un compañero es enorme.
Micaela Molina
12 de agosto de 2025
El amor que se da siempre vuelve. Un abrazo.
Pablo Castro
21 de julio de 2025
Estos peluditos se llevan un pedazo del corazón.
Laura Martínez
1 de junio de 2025
Que descanse en paz. Fue muy querido.
Federico Blanco
2 de mayo de 2025
El amor que se da siempre vuelve. Un abrazo.
Ana García
13 de abril de 2025
Te mando fuerza. Sé lo que es.
Liliana Ruiz
16 de marzo de 2025
Un fuerte abrazo. El amor que le dieron fue enorme.
Natalia Cruz
16 de diciembre de 2024
Descansa peludo. Fuiste muy amado.