
Thor fue nuestro pequeño guardián del hogar durante ocho años, siempre atento desde su rincón favorito junto a la ventana donde esperaba nuestro regreso cada tarde con ese maullido inconfundible que nos anunciaba que ya estaba ahí. Lo que más extrañamos es esa costumbre tuya de saltar a nuestro regazo justo cuando nos sentábamos a descansar, como si supieras exactamente cuándo necesitábamos sentir tu peso cálido y escuchar ese ronroneo que te hacía vibrar completamente. Dejaste un espacio en la casa que no se llena, Thor, en esos silencios donde solíamos escucharte jugar de noche o en la puerta de la cocina donde ya no nos piden nada, pero donde seguimos viéndote.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →