
Thor llegó a nuestras vidas en 2010 trayendo una alegría que no sabíamos que nos faltaba, esos trece años fueron días de juegos en el patio, de esperas ansiosas en la puerta cuando nos íbamos y de ese ronroneo particular que hacía cuando se acostaba en nuestras piernas al atardecer. Tenía manías que son parte de nuestros recuerdos más vivos: la forma en que pedía permiso antes de subirse al sofá moviendo la cola, cómo insistía en dormir en los pies de la cama aunque lo echáramos mil veces, y esa costumbre de traernos sus juguetes cuando sentía que andábamos tristes. Se fue en 2023 dejando un vacío enorme en la casa, en nuestras rutinas y en ese rincón del corazón que solo los que vivimos con él podemos entender, pero cada vez que recordamos sus travesuras y su presencia silenciosa nos damos cuenta de que
Carolina Aguilar
28 de mayo de 2026
El amor que se da siempre vuelve. Un abrazo.
Martín Zamora
15 de mayo de 2026
Que en paz descanse. Se merecía todo lo bueno.
Mariano Campos
5 de marzo de 2026
Qué difícil. Solo sé que lo amaron mucho y eso es todo.
Hernán Reyes
3 de enero de 2026
Qué difícil es perder a un compañero así. Un abrazo enorme.
Florencia Morales
16 de diciembre de 2025
Qué hermosa historia. Qué suerte la de esa familia.
Claudia Pérez
22 de noviembre de 2025
Desde el primer momento se nota cuánto lo quisieron.
Adrián Mendoza
25 de septiembre de 2025
Los animales nos dejan tan rápido y nos marcan para siempre.
Tomás Giménez
6 de septiembre de 2025
Siempre vive en quienes lo amaron.
Facundo Acosta
26 de febrero de 2025
Los que amamos a los animales sabemos lo que cuesta despedirse.
Silvana Silva
7 de febrero de 2025
Siempre en nuestros corazones. Qué suerte haber podido conocerlo.
Carlos Suárez
27 de diciembre de 2024
Qué difícil. Solo sé que lo amaron mucho y eso es todo.