
Tigre fue ese perro que cada mañana nos esperaba en la puerta con una energía inagotable, siempre listo para perseguir cualquier cosa que se moviera en el patio y que nos sacaba carcajadas con sus ocurrencias mientras intentaba atraparnos los cordones de los zapatos. Durante ocho años nos enseñó que la felicidad más pura era compartir una siesta debajo del árbol en las tardes de verano, roncar plácidamente cuando nos sentábamos a su lado y mirarnos con esos ojos que te decían todo sin necesidad de palabras. Dejaste en nuestras manos la costumbre de las caminatas sin prisa por la cuadra, esos momentos donde nada importaba más que verte disfrutar del viento y la libertad, y ahora el silencio de tu ausencia es lo que duele, porque la casa no es la misma sin tu forma de estar presente en cada rincón.
Sergio Leiva
28 de mayo de 2026
Qué difícil es perder a un compañero así. Un abrazo enorme.
Rodrigo Flores
4 de enero de 2026
Te mando fuerza. Sé lo que es.
Cristian Muñoz
22 de septiembre de 2025
Un beso enorme. Fuerza.
Camila Quiroga
24 de agosto de 2025
Te mando fuerza. Sé lo que es.
Santiago Vidal
21 de agosto de 2025
Un abrazo. No hay palabras para este dolor.
Liliana Ruiz
17 de junio de 2025
Que lindo fue tenerlo aunque haya sido poco tiempo.
Mariano Campos
25 de abril de 2025
No sé qué decir, solo que estoy acá y los abrazo.
Tomás Giménez
17 de marzo de 2025
Un abrazo. No hay palabras para este dolor.