
Tigre era el primero en venir a la cocina cada vez que abríamos la puerta de la heladera, como si tuviera un radar especial para los momentos en que algo sabroso podía caer al piso. Vos conocías cada rincón de la casa y cada paso nuestro, y cuando alguien se iba para el trabajo te quedabas mirando desde la ventana con esa forma tuya de estar presente aunque no estuvieras. Se fue en 2019 dejando un silencio en las mañanas que todavía nos duele, porque no hay otro que sepa esperar nuestro regreso con esa mezcla de alegría y paciencia que solo vos tenías.
Pablo Castro
2 de junio de 2025
Gracias por compartirlo con nosotros aunque sea un poco.
Micaela Molina
28 de mayo de 2025
Qué difícil. Solo sé que lo amaron mucho y eso es todo.
Martín Zamora
17 de marzo de 2025
Los animales nos dejan tan rápido y nos marcan para siempre.
Ignacio Miranda
14 de febrero de 2025
Un abrazo. No hay palabras para este dolor.