
Toby llegó a nuestras vidas en 2006 y durante siete años nos despertó cada mañana con ese ritual que solo él sabía hacer, saltando a la cama y lamiendo nuestras caras como si fuera la primera vez que nos veía. Le encantaba perseguir las sombras en el patio cuando el sol de la tarde entraba por la ventana, y se quedaba horas ahí adentro buscando atrapar algo que nunca iba a alcanzar, feliz en su propia aventura. El silencio de la casa después de que te fuiste en 2013 nos enseñó que los siete años que compartimos dejaron huellas tan profundas que todavía seguimos mirando el mismo rincón donde dormías.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →