
Toro fue quien nos enseñó que la ternura tiene ritmo en los saltos nocturnos y en esa manera suya de pedirme que le rascara las orejas cuando se acercaba el atardecer. Durante once años nos acostumbramos a su rutina de explorador del patio, a sus binomios entre la timidez y la curiosidad desenfrenada, y a esa forma particular de confiar que tenía saltando a nuestras manos como si fuera lo más natural del mundo. Lo que dejó Toro no se mide en años sino en los silencios de la casa ahora más vacíos, en el rincón donde descansaba y en cómo aprendimos a amar sin pedir nada a cambio.
Hernán Reyes
25 de mayo de 2026
Que en paz descanse. Se merecía todo lo bueno.
Liliana Ruiz
25 de abril de 2026
Los que amamos a los animales sabemos lo que cuesta despedirse.
Gustavo Medina
12 de noviembre de 2025
Esos ojos que te miraban con todo el amor del mundo. Eterno.
Nicolás Fuentes
8 de julio de 2025
Los animales nos dejan tan rápido y nos marcan para siempre.
Sergio Leiva
7 de abril de 2025
No sé qué decir, solo que estoy acá y los abrazo.
Camila Quiroga
10 de febrero de 2025
Te mando fuerza. Sé lo que es.
Federico Blanco
3 de febrero de 2025
Los que amamos a los animales sabemos lo que cuesta despedirse.
Patricia Díaz
20 de diciembre de 2024
Un beso enorme. Fuerza.