
Ventisca fue ese perro que nos esperaba cada tarde en la puerta con la cola lista para salir a caminar, sin importar el tiempo que hiciera, y que después se acostaba en nuestros pies mientras mirábamos televisión como si fuera lo más natural del mundo. Tenía esa costumbre de traernos sus juguetes rotos cuando estábamos tristes, como si supiera exactamente qué necesitábamos, y se pasaba horas tumbado al sol en el patio mientras nosotros lo mirábamos desde adentro y sonreíamos sin saber bien por qué. Durante quince años Ventisca fue el latido de esta casa, y ahora que no está, el silencio en esos lugares donde solía dormir nos duele de una manera que no esperábamos, porque había dejado sus huellas en cada rincón de nuestras vidas.
Diego Ramírez
18 de enero de 2026
Esos ojos que te miraban con todo el amor del mundo. Eterno.
Ana García
21 de diciembre de 2025
Estos peluditos se llevan un pedazo del corazón.
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →