
Yuki llegó a nuestras vidas en 2011 y durante una década nos despertó cada mañana con ese ritual único de saltar a la cama y lamernos la cara, como si quisiera asegurarse de que seguíamos vivos para compartir el día juntos. Te acordás de cómo se acostaba sobre nuestros pies mientras mirábamos tele, ese peso cálido que nos hacía sentir que todo estaba bien, y cómo levantaba la cabeza apenas escuchabas la palabra paseo, con los ojos brillando de ilusión pura. Se fue en 2021 dejando un vacío que nadie más puede llenar, porque no hay otro ser en el mundo que haya conocido nuestros días como lo hiciste vos, ni que haya amado nuestro caos con tanta lealtad silenciosa.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →