
Yuki tenía la costumbre de esperarnos en la puerta cada vez que llegábamos, y esos primeros minutos juntos eran lo que nos mantenía a flote los días más difíciles. Te dabas cuenta de su alegría en las cosas simples, como cuando nos acompañabas a la cocina esperanzado de que algo cayera al piso, o en esas tardes donde te acostabas en el rincón de la sala solo para estar cerca nuestro. En 2021 nos dejaste un vacío que ningún otro momento podrá llenar, porque vos no sos solo una mascota que se fue: sos todas esas mañanas, esos paseos, esos abrazos que ahora extrañamos con el cuerpo entero.
Federico N.
5 de agosto de 2026
Llorando con ustedes desde lejos. Un beso.
Diego A.
28 de julio de 2026
Descansá. Fuiste muy amado.
Leandro Q.
23 de julio de 2026
Fue muy afortunado de tenerlos.
Marina C.
16 de julio de 2026
Acompañamos en el dolor. Un abrazo fuerte.
Marina C.
11 de julio de 2026
Qué hermosa historia. Se nota cuánto lo quisieron.